I. Fundamentos de Microbiología · Capítulo I.3

Microbiota Normal

El cuerpo humano alberga, en condiciones normales, un número de células microbianas comparable al de sus propias células. Lejos de ser un problema, esa convivencia es un componente activo de la defensa del huésped.

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1Qué es la microbiota normal

La microbiota normal (o flora habitual) es el conjunto de microorganismos que colonizan de forma estable y no patogénica distintas superficies corporales expuestas al ambiente externo, estableciendo una relación de coexistencia con el huésped que puede ser comensal (beneficia al microorganismo sin perjudicar ni beneficiar claramente al huésped) o mutualista (beneficia a ambos). Esta microbiota se adquiere progresivamente desde el nacimiento y se estabiliza en composición durante los primeros años de vida, aunque puede modificarse por dieta, uso de antimicrobianos, enfermedad, y otros factores ambientales.

2Distribución de la microbiota por sitio anatómico

SitioMicroorganismos predominantes
PielStaphylococcus epidermidis, corinebacterias, Cutibacterium acnes (en zonas ricas en glándulas sebáceas)
Cavidad oralEstreptococos viridans, especies anaerobias, y una biopelícula (biofilm) dental compleja
Nasofaringe y vías respiratorias altasStaphylococcus aureus (portación nasal en una fracción de la población sana), estreptococos, especies de Neisseria no patógenas
Tracto gastrointestinal (especialmente colon)Predominantemente bacterias anaerobias (Bacteroides, entre otras), con una fracción de enterobacterias facultativas como E. coli — el reservorio microbiano cuantitativamente más denso del organismo
Vagina (en edad reproductiva)Predominio de Lactobacillus, que mantiene el pH vaginal ácido como mecanismo protector frente a patógenos
Uretra distalEscasa microbiota, similar en parte a la de la piel adyacente

3Sitios normalmente estériles

En contraste con los sitios anteriores, ciertas regiones del organismo se consideran normalmente estériles (sin microbiota habitual) en condiciones de salud: sangre, líquido cefalorraquídeo, líquido pleural, líquido peritoneal, orina en la vejiga, y el tracto respiratorio inferior (bronquiolos y alvéolos). El aislamiento de cualquier microorganismo en una muestra proveniente de estos sitios —a diferencia de una muestra de piel o de secreción oral, donde la microbiota habitual complica la interpretación— es, en principio, clínicamente significativo y sugiere infección, no colonización, un criterio central para la interpretación de cultivos (capítulo I.4).

4Funciones protectoras de la microbiota normal

MecanismoDescripción
Exclusión competitivaOcupación física de los sitios de adhesión disponibles, y competencia por los nutrientes locales, dificultando el establecimiento de patógenos entrantes
Producción de sustancias inhibitoriasÁcidos orgánicos, bacteriocinas, y otros metabolitos que inhiben directamente el crecimiento de otros microorganismos, incluidos patógenos
Estimulación del sistema inmuneLa exposición continua a la microbiota normal contribuye al desarrollo y maduración del sistema inmune, particularmente del tejido linfoide asociado a mucosas

¿Por qué un tratamiento antibiótico de amplio espectro puede favorecer, paradójicamente, una infección oportunista que el tratamiento no buscaba tratar? Este fenómeno —conocido como disbiosis inducida por antibióticos— ilustra directamente el rol protector de la microbiota normal descrito en este capítulo. Un antibiótico de amplio espectro no distingue entre la bacteria patógena que se busca eliminar y la microbiota comensal beneficiosa del mismo sitio anatómico o de sitios distantes (por ejemplo, un tratamiento para una infección respiratoria puede alterar significativamente la microbiota intestinal, aunque el sitio de infección tratado sea completamente distinto). Al eliminar buena parte de esa microbiota protectora, se pierde tanto la exclusión competitiva como la producción de sustancias inhibitorias que normalmente mantenían a raya a microorganismos oportunistas presentes en bajo número o resistentes al antibiótico administrado. El ejemplo clínico clásico es la colitis por Clostridioides difficile: tras un tratamiento antibiótico que altera la microbiota colónica protectora, esta bacteria formadora de esporas —normalmente presente en baja proporción o ausente, y resistente a muchos antibióticos— puede proliferar sin la competencia habitual y producir toxinas causantes de colitis grave. El mismo razonamiento aplica a la candidiasis oral o vaginal tras tratamiento antibiótico: se elimina la competencia bacteriana que normalmente restringía el crecimiento de Candida, un hongo oportunista de la microbiota normal (capítulo V.2).

5Trampas de examen

TrampaPor qué confundeAclaración
Pensar que la sangre y la orina en vejiga tienen microbiota habitual, igual que la piel o el intestinoCasi todos los demás sitios corporales tienen microbiota normal descriptaSangre, LCR, y orina vesical son normalmente estériles — cualquier aislamiento microbiano ahí es clínicamente significativo, a diferencia de sitios con microbiota habitual
Asumir que un tratamiento antibiótico solo afecta a la bacteria que causa la infección tratadaEl objetivo terapéutico es eliminar un patógeno específicoUn antibiótico de amplio espectro altera también la microbiota protectora de otros sitios, abriendo la puerta a infecciones oportunistas secundarias (ej. C. difficile, candidiasis)

6Puntos clave

  • La microbiota normal coloniza de forma estable y no patógena distintas superficies expuestas al ambiente (piel, boca, vías respiratorias altas, intestino, vagina).
  • Sitios normalmente estériles: sangre, LCR, líquido pleural/peritoneal, orina vesical, tracto respiratorio inferior — su aislamiento microbiano sugiere infección.
  • Funciones protectoras: exclusión competitiva, producción de sustancias inhibitorias, estimulación del sistema inmune.
  • Alterar la microbiota (ej. con antibióticos de amplio espectro) puede favorecer infecciones oportunistas secundarias por pérdida de la protección competitiva.