V. Micología · Capítulo V.1

Principios de Micología

Que un hongo aparezca en un cultivo no siempre significa enfermedad: a diferencia de la bacteriología, en micología distinguir patógeno primario de simple contaminante ambiental es, con frecuencia, la pregunta clínica central.

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1Estructura de la célula fúngica

Los hongos son organismos eucariotas (capítulo II.1 del Manual de Biología), heterótrofos, que se alimentan por absorción, ampliamente distribuidos en la naturaleza. Su pared celular está compuesta principalmente por quitina (a diferencia del peptidoglicano bacteriano, capítulo II.1, o de la celulosa vegetal), junto con mananos y glucanos; su membrana celular contiene ergosterol como principal componente lipídico —en lugar del colesterol de las membranas humanas—, una diferencia que constituye el blanco selectivo de buena parte de los antifúngicos (capítulo IV.1). Pueden ser unicelulares (levaduras) o multicelulares, formando filamentos (hifas) que en conjunto constituyen el micelio. Se reproducen por mecanismo sexual (teleomorfismo) o asexual (anamorfismo), y la mayoría son aerobios.

2Clasificación clínica de las micosis

Las micosis —infecciones producidas por hongos microscópicos— se clasifican según criterios clínicos y topográficos en categorías que, en ocasiones, se solapan:

CategoríaEjemplos de entidadesDistribución
Superficiales (cutáneas, mucosas)Dermatofitosis, candidiasis, pitiriasis versicolor, piedras, tinea negraUniversal, alta frecuencia — los hongos causales están ampliamente distribuidos
Subcutáneas o profundas localizadasEsporotricosis, cromomicosis, rinosporidiosis, eumicetomasLimitada geográficamente a donde habitan los hongos causales (suelo, vegetación)
Profundas o sistémicas endémicasHistoplasmosis, coccidioidomicosis, paracoccidioidomicosis, blastomicosisRegiones tropicales/subtropicales específicas — mayor gravedad que las superficiales
OportunistasHialohifomicosis (Aspergillus), cigomicosis (Rhizopus, Mucor), feohifomicosisUniversal, requieren huésped inmunocomprometido

Las micosis superficiales y oportunistas son universales y frecuentes; las subcutáneas y sistémicas, en cambio, dependen del hábitat natural del hongo causal (suelo, detritus orgánicos, guano de murciélago) y predominan en zonas tropicales y subtropicales, con mayor gravedad clínica. Fenómenos globales recientes —viajes, migraciones, deforestación, cambio climático— están modificando la distribución geográfica tradicional de estas micosis.

3Puertas de entrada según categoría de micosis

MecanismoCategoría de micosisEjemplo
Contacto directo (hombre-hombre, animal-hombre, suelo-hombre)SuperficialesTrichophyton tonsurans (antropofílico), Microsporum canis (zoofílico)
Penetración a través de heridas en la pielSubcutáneasSporothrix schenckii, Fonsecaea pedrosoi
InhalaciónSistémicas endémicasHistoplasma capsulatum, Coccidioides spp.
Venopunción, cirugías, dispositivosOportunistasCandida, Aspergillus, Rhizopus, Mucor

4Los tres pilares del diagnóstico micológico

PilarAporta
Cuadro clínicoNecesario para el diagnóstico diferencial con otras enfermedades de sintomatología similar, infecciosas o no
EpidemiologíaNicho ecológico del hongo (reservorios geográficamente definidos), estado inmunológico del paciente, trayectoria residencial/ocupacional (¿visitó zona endémica?), hábitos de esparcimiento (¿contacto con el reservorio?), medicación recibida
Examen micológicoToma de muestra, examen directo, tinción, cultivo — complementado según el caso con inmunofluorescencia, ELISA, aglutinación en látex, técnicas moleculares (PCR)

¿Por qué el examen micológico directo tiene valor diagnóstico "por sí solo" en el caso de los dermatofitos, pero no cuando se aísla un hongo saprófito o comensal en un cultivo? Los dermatofitos (capítulo V.2) son patógenos primarios verdaderos (capítulo I.2 aplicado a micología): su sola presencia en tejido queratinizado, observable por examen directo, es indicativa de infección activa, porque estos hongos no forman parte de la microbiota normal humana ni son contaminantes ambientales frecuentes de las muestras de piel. En cambio, cuando lo que desarrolla en un cultivo es un hongo saprófito o comensal —por ejemplo, un moho ambiental ubicuo que contaminó accidentalmente la muestra, o una especie de Candida que es, de hecho, parte de la microbiota normal de piel y mucosas (capítulo I.3)—, su sola presencia en el cultivo no permite concluir que esté causando la infección del paciente: es necesario correlacionar ese hallazgo con el cuadro clínico, la epidemiología, y en ocasiones repetir el aislamiento en múltiples oportunidades independientes para descartar una contaminación puntual. Esta es, en esencia, la misma lógica de cautela interpretativa discutida para bacteriología en el capítulo I.2 (colonización vs. infección), pero llevada a un extremo mayor en micología, donde la línea entre "patógeno" y "contaminante ambiental ubicuo" es frecuentemente más difusa que en bacteriología clínica.

5Trampas de examen

TrampaPor qué confundeAclaración
Asumir que toda micosis subcutánea o sistémica es igual de frecuente en cualquier región geográficaLas micosis superficiales, en cambio, sí son verdaderamente universalesLas subcutáneas y sistémicas endémicas dependen del hábitat natural específico del hongo causal (suelo, guano, vegetación de zonas particulares) y predominan en regiones tropicales/subtropicales definidas — no son universales como las superficiales u oportunistas
Pensar que el aislamiento de cualquier hongo en cultivo confirma diagnóstico de micosisEl cultivo positivo se interpreta como "prueba definitiva" en muchos otros contextos diagnósticosSolo tiene valor diagnóstico inequívoco por sí solo cuando se trata de un patógeno primario verdadero (dermatofitos); para saprófitos/comensales requiere correlación clínico-epidemiológica y, frecuentemente, aislamientos repetidos

6Puntos clave

  • Pared fúngica: quitina (no peptidoglicano); membrana: ergosterol (no colesterol) — bases de la selectividad antifúngica.
  • Cuatro categorías clínicas: superficiales, subcutáneas, sistémicas endémicas, oportunistas — con puertas de entrada y distribución geográfica características de cada una.
  • Diagnóstico micológico: cuadro clínico + epidemiología + examen micológico (directo, tinción, cultivo, y técnicas complementarias).
  • El valor diagnóstico del examen directo/cultivo depende de si el hongo es patógeno primario (dermatofitos) o saprófito/comensal potencialmente contaminante.