V. Micología · Capítulo V.3

Micosis Subcutáneas, Profundas y Oportunistas

Un mismo hongo puede vivir inofensivamente como filamento en el suelo y, dentro del cuerpo humano a 37°C, transformarse en una levadura invasora — el dimorfismo térmico es la clave patogénica de las micosis sistémicas más graves.

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1Esporotricosis: prototipo de micosis subcutánea

La esporotricosis, causada por Sporothrix schenckii (un hongo dimorfo), penetra al huésped a través de una herida cutánea o por inhalación. Se caracteriza por una lesión única en el sitio de inoculación (nódulo, úlcera o verruga — forma fija), o más comúnmente, por múltiples lesiones que siguen la cadena linfática (forma linfangítica). El examen directo es de escasa utilidad diagnóstica en esta micosis; el diagnóstico se apoya principalmente en el cultivo, cuyas colonias cambian de color progresivamente (blancas al inicio, luego amarillentas, y finalmente oscuras casi negras hacia el mes de incubación).

2Micosis sistémicas endémicas: el dimorfismo térmico

Las micosis sistémicas endémicas clásicas —histoplasmosis, coccidioidomicosis, paracoccidioidomicosis y blastomicosis— se inician típicamente por inhalación accidental de esporas dispersas por el viento, con posible diseminación posterior por vía linfática o hematógena hacia piel, mucosas o el sistema nervioso central. Todas comparten una propiedad biológica central, el dimorfismo térmico: crecen como micelio filamentoso en el ambiente natural o en cultivo a 24-28°C, pero se transforman en forma levaduriforme dentro del tejido del huésped o en cultivo a 37°C. Son hongos de hábitat natural en suelo y vegetación, que parasitan accidentalmente al hombre —no se transmiten por contacto interhumano— y producen, sin tratamiento, lesiones inflamatorias granulomatosas destructivas de mal pronóstico.

EntidadAgenteHábitat / epidemiología
HistoplasmosisHistoplasma capsulatumEspacios cerrados y oscuros con guano de aves/murciélagos; en Argentina, principalmente llanura del Río de la Plata
CoccidioidomicosisCoccidioides immitis (Valle Central de California) / C. posadasii (resto de América)Suelo de zonas áridas
ParacoccidioidomicosisParacoccidioides brasiliensisSuelo rico en materia orgánica, principalmente Brasil

La histoplasmosis ilustra bien el espectro clínico posible: desde una forma pulmonar primaria aguda benigna (que puede curar completamente o dejar calcificaciones residuales) hasta formas progresivas, crónicas o diseminadas —estas últimas particularmente frecuentes y graves en pacientes con VIH avanzado (marcadora de sida con CD4 <200), donde afecta médula ósea y piel, con hemocultivos positivos en más del 60% de los casos—. El diagnóstico combina muestras respiratorias (esputo, lavado bronquioalveolar), hemocultivos/mielocultivos, histopatología, serología, imágenes, y la prueba cutánea (intradermorreacción) con histoplasmina/paracoccidioidina/coccidioidina, que evalúa hipersensibilidad retardada previa —indicando exposición pasada, no necesariamente enfermedad activa, la misma lógica del PPD tuberculínico (capítulo III.5)—.

3Micosis oportunistas

Las micosis oportunistas afectan predominantemente a huéspedes inmunocomprometidos, y sus agentes causales suelen ser hongos ambientales ubicuos de baja virulencia intrínseca —el mismo principio de patógeno oportunista desarrollado en el capítulo I.2, aplicado ahora a hongos en lugar de bacterias—.

MicosisAgenteContexto clínico
AspergilosisAspergillus fumigatus, A. flavusHongo ambiental ubicuo; en inmunocomprometidos (neutropenia prolongada, trasplante) produce aspergilosis invasora pulmonar grave; diagnóstico serológico mediante detección de antígeno galactomanano circulante (aglutinación de látex, ELISA)
Candidiasis invasoraCandida spp.Diseminación desde la microbiota normal (capítulo I.3) en pacientes con catéteres, neutropenia, cirugía abdominal o antibioticoterapia de amplio espectro prolongada
Cigomicosis (mucormicosis)Rhizopus, MucorParticularmente agresiva en pacientes con cetoacidosis diabética o neutropenia severa; puede producir la forma rino-órbito-cerebral, de progresión muy rápida
CriptococosisComplejo Cryptococcus neoformansMeningoencefalitis en pacientes con inmunocompromiso celular (VIH avanzado); la levadura posee una cápsula polisacárida (capítulo II.1) visualizable con tinta china

¿Por qué el dimorfismo térmico —crecer como micelio a temperatura ambiente pero como levadura a 37°C— es, en sí mismo, un mecanismo de virulencia y no solo una curiosidad biológica de estos hongos? La forma filamentosa (micelio), que estos hongos adoptan en su hábitat natural (suelo, guano), está adaptada para la supervivencia y dispersión ambiental —produce las esporas o microconidias livianas que se dispersan por el viento y que, al ser inhaladas, constituyen el inóculo infectante—. Sin embargo, una vez que esas esporas llegan al pulmón humano a 37°C, el hongo cambia activamente su morfología hacia la forma levaduriforme, que es la que efectivamente resiste y prolifera dentro del ambiente hostil del huésped —incluida, en varios casos, la capacidad de sobrevivir dentro de macrófagos, de forma conceptualmente análoga a lo que ocurre con Mycobacterium tuberculosis (capítulo III.5)—. La forma filamentosa, de hecho, sería mucho menos apta para sobrevivir dentro de los tejidos del huésped. Este cambio morfológico dependiente de temperatura no es un efecto pasivo del calor corporal sobre el hongo, sino una respuesta adaptativa activa y regulada genéticamente, que le permite al mismo organismo cumplir dos roles biológicos completamente distintos —dispersión ambiental eficiente en un caso, supervivencia y patogenicidad intrahospedador en el otro— simplemente cambiando de forma según el ambiente en que se encuentre. Por eso el dimorfismo térmico se considera, en sí mismo, un determinante de virulencia central de estas micosis sistémicas, y no un fenómeno accesorio.

4Trampas de examen

TrampaPor qué confundeAclaración
Pensar que las micosis sistémicas endémicas se transmiten de persona a personaSuena razonable para cualquier infección "sistémica grave"No se transmiten por contacto interhumano — su reservorio es exclusivamente ambiental (suelo, guano), y la infección ocurre por inhalación accidental de esporas dispersas, no por contagio entre personas
Interpretar una prueba cutánea (histoplasmina, etc.) positiva como diagnóstico de enfermedad activaSe asocia intuitivamente con "tener la enfermedad"Al igual que el PPD tuberculínico (capítulo III.5), solo indica exposición previa/respuesta de hipersensibilidad retardada, no enfermedad activa en curso — y no aporta indicación temporal de cuándo ocurrió esa exposición

5Puntos clave

  • Esporotricosis (Sporothrix schenckii): prototipo subcutáneo, lesión fija o linfangítica, diagnóstico principalmente por cultivo.
  • Micosis sistémicas endémicas (histoplasmosis, coccidioidomicosis, paracoccidioidomicosis): dimorfismo térmico (micelio a 24-28°C, levadura a 37°C), inhalación de esporas, no contagiosas interhumanamente, reservorio ambiental.
  • Micosis oportunistas (aspergilosis, candidiasis invasora, mucormicosis, criptococosis): requieren huésped inmunocomprometido; hongos ambientales de baja virulencia intrínseca.
  • El dimorfismo térmico es en sí mismo un determinante de virulencia, no un fenómeno accesorio.
  • Las pruebas cutáneas de hipersensibilidad (histoplasmina, etc.) indican exposición previa, no enfermedad activa — misma lógica que el PPD tuberculínico.